miércoles, 13 de noviembre de 2013

Por qué y por que


Esta expresión se puede escribir de cuatro maneras diferentes: por qué (separada y con acento), porque (junta y sin acento), porqué (junta y con acento) y por que (separada y sin acento).

Por qué (separada y con acento) es una pregunta. ¿Por qué no quieres cenar?

Por que (separada y sin acento) es la unión de la preposición por y el relativo que, después de verbos como los siguientes: voto por, ruego por, imploro por, me inclino por, me decido por, me esfuerzo por, etc. Ejemplo: Voto por que vayamos al cine.

Señala las oraciones que están bien escritas
¿Por qué estás tan callado?
Yo voto por que vayamos a Puerto Vallarta.
¿Por que no cantas con los demás?
Me inclino porque vayamos a Acapulco.

Por qué y porqué

Esta expresión se puede escribir de cuatro maneras diferentes: por qué (separada y con acento), porque (junta y sin acento), porqué (junta y con acento) y por que (separada y sin acento).

Por qué (separada y con acento) es una pregunta. ¿Por qué llegaste tan tarde?

Porqué (junta y con acento) es un sustantivo, sinónimo de causa o motivo. Dime el porqué de tu enojo. (Dime el motivo de tu enojo).

Señala las oraciones que están bien escritas
¿Por qué está tan oscuro?
Éste es el porque de mi respuesta.
¿Por que no me respondes?
¿Cuál es el porqué de tu silencio?

Por qué y porque


Esta expresión se puede escribir de cuatro maneras diferentes: por qué (separada y con acento), porque (junta y sin acento), porqué (junta y con acento) y por que (separada y sin acento).

Las más conocidas son por qué (cuando se pregunta la causa de algo) y porque (cuando se responde indicando esa causa). La pregunta por qué va separada y con acento. La respuesta porque va junta y sin acento.

Señala las oraciones que están bien escritas
¿Por que hiciste eso?
Porque se me antojó.
¿Por qué no te portas bien?
Por que no me da la gana.

Qué, quién, dónde, adónde, cómo, cuándo, cuánto, cuál, cuáles, por qué


Todas estas palabras llevan acento cuando van en preguntas directas. Las preguntas directas son las que van entre signos de interrogación. Ejemplos: ¿Qué estás haciendo? ¿Quién está cantando? ¿Cómo lograste eso?

También llevan acento cuando van en preguntas indirectas. Las preguntas indirectas son las que se presentan como afirmaciones, pero que encierran un interrogante, algo que no se sabe. Ejemplos: No sé cuándo llegarán. Pregúntales cuánto es. No sé cuál me va a dar.

También llevan acento cuando van en exclamaciones. Las exclamaciones son palabras o frases que manifiestan emoción (alegría, pena, indignación, asombro, etc.) y generalmente van entre signos de admiración. Ejemplos: ¡Qué padre! ¡Cuánto dinero! ¡Cómo eres!

Estas palabras no llevan acento cuando van en afirmaciones simples. Ejemplos: Quiero que vengas. Lo dejé donde me dijiste. Tal para cual.

Señala las oraciones que están bien escritas
¿Quien te dijo eso?
¿Cuándo llegaron?
No sé cuál color le gusta.
Pregúntale cuanto falta para llegar.
¡Mira cuánta agua!
¡Quien lo dijera!

Las preguntas directas y las preguntas indirectas


Las preguntas directas son aquéllas que van entre signos de interrogación. Ejemplo: ¿Cuándo llegaron?

Las preguntas indirectas son aquéllas que se presentan como afirmación, pero que encierran un interrogante. Ejemplos: No sé cuándo llegaron; ve a ver quién está tocando la puerta; pregúntale a qué hora es la reunión; averigua por qué está gritando; investiga quiénes van a venir.

Es importante reconocer cuándo se están haciendo preguntas indirectas, porque en ellas deben ir acentuadas las siguientes palabras: qué, quién, dónde, adónde, cómo, cuándo, cuánto, cuál, cuáles y por qué.

En las preguntas directas, esas palabras también deben ir acentuadas (pero eso ya lo sabían). A este acento se le denomina enfático.

Las computadoras no sacan de apuros

Hace mal quien se confía en los correctores automáticos de ortografía. Para escribir bien hay que conocer el español y sus reglas, y seguirlas. Por lo general, los escritos "revisados" únicamente por estos programas de computadora, están plagados de errores que saltan a la vista de un conocedor.

A continuación enlisto algunos aspectos que estos correctores automáticos no toman en cuenta.

CON RESPECTO A LA ACENTUACIÓN

En español hay cientos de palabras que pueden tener tres acentos diferentes, como por ejemplo tráfico, trafico y traficó; público, publico y publicó; triángulo, triangulo y trianguló, etc.

Hay miles de palabras que pueden tener dos acentos diferentes, como por ejemplo asignara y asignará, cantara y cantará, revisara y revisará, etc.

Hay muchas palabras que tienen acento diacrítico (diferenciador) o enfático, es decir, que se pueden escribir de dos maneras diferentes, dependiendo del sentido que tengan en la oración. Por ejemplo: el y él, si y , mas y más, que y qué, donde y dónde, etc.

La computadora siempre te dará como buenas las palabras que escribas, aunque estén mal acentuadas en el contexto de tu escrito.

CON RESPECTO A LA ORTOGRAFÍA

En español existe infinidad de palabras homófonas, es decir, que se escriben de diferente manera pero se pronuncian igual. Como las dos palabras que son homófonas existen en español, la computadora dará ambas por buenas. Por ejemplo: abrazar y abrasar, consejo y concejo, cazar y casar, ciento y siento, basta y vasta, etc.

Además de las palabras homófonas, existen otras que son parónimas, es decir, que se escriben de manera diferente, se pronuncian de manera diferente, pero suenan de forma muy parecida, por lo que es fácil confundirlas. Como las dos palabras que son parónimas existen en español, la computadora dará ambas por buenas. Por ejemplo, si en vez de actitud escribiste aptitud, la computadora no te corregirá el sentido de la oración; lo mismo si escribiste adoptar en vez de adaptar; sesión en vez de sección; compresión en vez de comprensión; espirar en vez de expirar, etc.

CON RESPECTO A LA PUNTUACIÓN

Hasta la fecha, no hay corrector automático que corrija la puntuación: las comas, los punto y coma, los punto y seguido; los punto y aparte; el uso de otros signos, etc.

CON RESPECTO A LA CLARIDAD DE LAS IDEAS

Tampoco hay ningún software que te indique que la redacción está confusa, que tienes que clarificar más tus ideas.

Por todo lo anterior, no hay que confiarse de los correctores automáticos de ortografía, sino que hay que aprender a escribir bien el español.

martes, 12 de noviembre de 2013

Bienvenida


Da gusto encontrar en la Red trabajos, artículos, post, comentarios y aportaciones que están escritas en buen español, es decir, con buena redacción, ortografía, acentuación y puntuación. Pero también es frecuente encontrar este tipo de escritos con serias fallas en ese sentido: con problemas de acentuación, con tropiezos en la puntuación, con errores en la redacción, y hasta con faltas de ortografía.

Algunas notas periodísticas adolecen de estos mismos problemas. Muchos anuncios publicitarios en periódicos y revistas están escritos con faltas de ortografía. De vez en cuando se ven grandes espectaculares en las calles, con errores de acentuación o de ortografía. Los subtítulos de algunas películas también presentan este tipo de fallas. Los trabajos académicos de los estudiantes de todos los niveles dejan mucho qué desear en este sentido.

Después de estudiar la carrera de Filosofía y Letras, la primera asignatura que impartí fue la de Español, en Secundaria, en 1971. En la actualidad, sigo impartiendo Técnicas de Redacción a nivel de posgrado: maestría y doctorado. Cada vez que encontraba algún error que se repetía en los trabajos que me entregaban, procedía a elaborar un ejercicio en el que explicaba la regla correspondiente, y redactaba algunas frases para que detectaran en ellas los errores o los aciertos.

Uno de los frutos de tantos años de experiencia, fue la publicación, en 2008, del libro de Ortografía (Editorial Patria), en el que recopilé más de 160 de estos ejercicios, sobre los temas de acentuación, ortografía, puntuación y redacción.

En los últimos tiempos, algunos de mis estudiantes me preguntaban por qué no hacía un blog en el que fuera explicando las reglas de ortografía que más se necesitaran. Después de estudiar los aspectos tecnológicos de esta herramienta, por fin ahora nace este blog, al que he titulado ¿Con C o con Z?

En este espacio iré explicando algunas reglas que nos ayuden a escribir mejor en español. No iré siguiendo un orden estricto, sino que los post se irán presentando de una manera aleatoria, en función de la importancia de la regla y de las solicitudes que me lleguen a hacer los lectores. El libro completo se puede adquirir en las librerías, o en línea, en la siguiente dirección electrónica: http://www.carloszarzar.com/libroortografia.htm

Espero que estas publicaciones les sean de utilidad.